Postre danés

¡Conocé el secreto danés de la felicidad!
¡Conocé el secreto danés de la felicidad!
¿Sos feliz? ¿Crees en el estado de felicidad en tu vida o por momentos sentís que la tristeza se apodera de vos y tiñe cualquier cosa que hagas? ¿Sabés la causa o no podés vislumbrar por qué sucede?

 

Las Naciones Unidas estudian desde 2012 los países más felices. Los daneses (los habitantes de Dinamarca) cada año ganan al resto del mundo por varios cuerpos de ventaja.
Aunque a la mayoría nos quedará mucho más cómo decir que es por el estándar económico de vida que manejan, pareciera que es más por su “hygge” (se dice algo así como “uuugue”) cuya traducción no es literal pero querría decir “comodidad”, “acogedor”, “placentero”.
El hygge pareciera que encierra en sus 12 puntos simples, económicos y concretos, el secreto de la felicidad:

 

1. Buscá el momento: trabajá, cumplí, estudiá; pero también destiná parte de tu tiempo para cuidarte y relajarte con pequeños gestos.
 

2. Abrí tu casa: tu casa es más allá de las 4 paredes.  Un “picnic” en el parque, cocinar casero, reuniones en tu hogar hacen de tu vida algo simple y relajado.
 

3. Creá un ambiente propicio: buena música, alguna linda hoja de una plantita en un frasco que te guste, una vela aunque vayas a cenar con quienes lo hacés todos los días te permite dar el toque de distinción.
 

4. Evitá todo lo que rompa ese estado de relax: no críticas, no fútbol, no teléfono celular, un rato cada día a “estar” presente en el lugar donde te toque estar.
 

5. Pequeños grupos: animate a armar encuentros con pocas personas para poder mirarlas a los ojos, conectar y celebrar el momento.
 

6. Pensar en la comida: para los daneses cocinar casero, pensar qué hacer y abastecerse dedicadamente de los ingredientes es parte del plan.  ¡Y nosotros en Essen tenemos mucha experiencia!
 

7. Tus antepasados: pensá en hacer cosas que tus ancestros reconocerían.  Retomar una tradición familiar con respeto y amor, realzar en tu hogar algún objeto heredado y seguir esa “costumbre” que de chico tanto te gustaba, ayuda a determinar el espíritu hygge.
 

8. Ponete cómodo: velas, almohadones, pantuflas, una buena película o un té pueden ayudarte a relajarte y estar conectado con tu placer.
 

9. Hacé cosas hyggelig: hacé cosas que te gusten, en las que preferentemente no se incluya la tecnología: juegos de cartas, una llamada telefónica a ese amigo querido, pintar, ordenar libros pueden hacerte rebautizar un momento, tu deseo y que llegue la paz.
 

10. ¡No a los lugares que no son hygges, si llegás a un lugar que te transmite tristeza, desprolijidad, suciedad, ruido y mal gusto…es tiempo de irse!
 

11. Decilo: contale a tu familia y amigos que estás en un espacio/momento hygge, que querés que ellos participen y que están invitados a crear sus propios momentos hygges.
 

12. Identificá el momento: no pases de largo si tenés un momento hygge; nombrálo, sé consciente de lo que está sucediendo y el disfrute será mucho más profundo.  

Si querés comenzar a regalarte momentos hygges, te proponemos cocinar esta receta de la Colección “Recetas que hacen bien al Espíritu” junto a tus amigos y familia y leer esta nota compartiendo la mesa…¡que seas muy feliz!

 

Tortitas negras - Receta

 

Producto: sartén con asas 30 cm. (Cod. 6030)

Función: Horno - masas

 

Porciones: 40

Tiempo aproximado: 20 min. por tanda

 

Ingredientes

 

100 gr. de manteca blanda

1 cucharada de azúcar

400 gr. de harina leudante

1 pizca de sal

200 c.c de leche

 

Cobertura

20 gr. de azúcar negra

2 cucharadas de harina

 

Preparación

 

En un bowl, colocamos la manteca, el azúcar y mezclamos.

Agregamos de a poco la harina tamizada, con la sal, alternando con la leche hasta unir bien todos los ingredientes.

Volvemos la masa sobre la mesada enharinada y formamos un bollo liso y tierno.

En un bowl, colocamos el azúcar negra y la harina. Mezclamos y reservamos.

Estiramos la masa con palo de amasar, dejándola de 1 cm. de espesor y cortamos medallones pequeños de 5 cm. de diámetro.

Colocamos los medallones separados entre sí sobre la sartén enmantecada y enharinada.

Espolvoreamos todo el interior de la sartén con harina. Con un pincel, retiramos la harina que quedó sobre la masa hacia los costados.

Luego, pincelamos con agua la superficie de la masa y cubrimos con la mezcla de azúcar negra y harina que reservamos.

Aplastamos suavemente para que se adhiera bien la masa.

Tapamos y cocinamos a fuego mínimo, hasta finalizar cocción.

Retiramos y colocamos las tortitas sobre una rejilla y dejamos enfriar.

Repetimos el procedimiento de cocción con el resto de las tortitas.  

 
 


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