La importancia del desayuno
La importancia del desayuno
Sabemos que tenemos que desayunar como reyes, almorzar como príncipes y cenar como mendigos. ¡Averiguá por qué en esta nota!

 

A partir del desayuno obtenemos la energía que necesitamos para sentirnos bien durante el día, energía tanto para el cerebro como para los músculos. Es decir, la falta de desayuno o uno muy escaso influirá directamente en cómo una persona se manejará el resto del día.

 

Después de una noche de descanso, en donde el cuerpo no ingirió alimentos,los niveles de glucosa en sangre disminuyen. La glucosa (o azúcar en sangre) es la principal fuente de energía del cuerpo.Si tenés un trabajo importante que hacer durante la mañana, asegurate de comer bien para que tu cerebro tenga un mejor desempeño. De igual manera si vas a realizar ejercicio físico.

 

No desayunes tres o cuatro horas después de levantarte, es importante cortar el ayuno lo antes posible para no gastar las reservas energéticas del cuerpo. Además, alimentarse a la mañana ayuda a regular el apetito durante todo el día.

Es importante también sentarse a desayunar tranquilos, dedicarle por lo menos 20 minutos y sentarse en la mesa, para que la digestión se realice de manera adecuada. ¡Digámosle basta a los cafés en la mano mientras vamos camino al trabajo!

 

La composición del desayuno balanceado debe ser de cereales integrales, frutas y lácteos descremados. Éstos últimos aportan calcio. Los cereales son los encargados de aportar las energías de largo plazo, algunos buenos ejemplos son los panes de harina integral, de arroz, con centeno y la granola elaborada con avena y/o quinoa.Las frutas contribuyen a la función intestinal y deben ser variadas para aprovechar los nutrientes específicos de cada una.

 

Después de leer esta nota, ¿qué vas a desayunar mañana?

 


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